logo de citabe

Los peligros de las endodoncias

Por Juan R. Villaverde

Introducción

Según los doctores Robert Kulacz, DDS y Thomas E. Levy, MD, JD, deberíamos pensarlo dos veces antes de que nos practique una endodoncia. Después de varios años de investigación, los doctores Kulacz y Levy, siguiendo las ideas del Dr. Weston Price, han llegado a la conclusión de lo peligroso que resulta la práctica de las endodoncias, debido al peligro de sufrir varios tipos de infección bacteriana. Anteriormente el Dr. George Meining había publicado un libro titulado «Root Canal Cover-Up» (Canal radicular al descubierto), donde se exponían los peligros del tratamiento del canal radicular a causa de las múltiples infecciones sistémicas. Tanto el Dr. Price como el Dr. Meining fueron criticados por sus colegas dentistas, cuya preocupación era más la «estética dental» a cualquier precio, que la salud de sus pacientes.

La verdadera comprobación de que las ideas de los Drs. Price y Meining eran ciertas llegó con la prueba PCR o Reacción en Cadena de la Polimerasa, pudiéndose comprobar como cualquier diente endodonciado, cuya raíz contiene tejido muerto, es portador de numerosas bacterias patógenas, y dicha infección se extiende a todas las partes del cuerpo. Por otro lado, un diente con un conducto radicular necrosado también es causante de ostenonecrosis maxilar, la cual es causa de dolores intensos y sufrimiento.

¿Cómo comenzó todo?

La investigación del Dr. Kulacz comenzó cuando un paciente me dijo que su médico le advirtió que las endodoncias podías se malas y causar otras enfermedades, según sus propias palabras: «My journe began when a patient told me that his doctor had warned him against root canal therapy». En ese momento yo pensaba que eso era imposible y quien le había dicho eso estaba completamente «loco». Yo mismo había realizado muchas endodoncias sin pensar en ningún momento que eso fuera peligroso. Además, en ese momento, mi vida era fantástica y ganaba suficiente dinero como para sacarme la licencia de piloto y comprarme un avión acrobático, con el que practicaba tres o cuatro veces por semana.

Pero todo cambió cuando el Dr. Kulacz asistió a una conferencia del profesor Boyd Haley, jefe del departamento de química en la Universidad de Kentucky, pronunciada en la Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología (IAOMT). El Dr. Haley habló de la toxicidad existente en los canales radiculares y la inhibición perjudicial de enzimas corporales. «Me sentí como si me hubiesen dado un puñetazo en el estómago», comenta el Dr. Kulacz en su libro, ya que la posición «ortodoxa» de la Asociación Dental Americana (ADA) había desacreditado en varios artículos ese tipo de investigaciones, pues según la ADA «las bacterias quedan sepultadas bajo la gutapercha de la endodoncia». Pero eso no es del todo cierto, ya que el hueso posee una trama muy fina con agujeros microscópicos que no pueden ser tapados por la gutapercha (ver imagen). En ese momento, a pesar de que mi orgullo había sido golpeado, comprendí que «mi paciente tenía razón».

el biólogo patric Lendum
(Trama ósea del diente)

Un cambio de rumbo en el tratamiento

En 1995, tres años después de que abriese su consulta en Somers, Nueva York, el doctor Kulacz dejó de practicar endodoncias. Pero eso no es más que una gota de agua en un océano, ya que solamente en los Estados Unidos se practican más de 30 millones de endodoncias cada año. Pero al fin y al cabo el océano está formado por «gotas» y cada vez son más los dentistas en todo el mundo que están tomando conciencia de la peligrosidad de esta práctica.

«No pasó mucho tiempo, asegura el Dr. Kulacz, antes de que todo mi tiempo se dedicara a tratar las infecciones orales agudas y crónicas. Muchos de mis pacientes notaron una gran mejoría en las condiciones médicas que les habían estado afectando durante años».

El Dr. Kulacz inclusive tiene su propio programa semanal de radio junto con Deborah Ray, llamado Healthy Talk Radio, donde puede exponer sus conocimientos dentales y poder ayudar a más pacientes. Dicho programa, junto con la popularidad que adquirió su libro, The Toxic Tooth: How a Root Canal Could Be Making You Sick, escrito junto al Dr. Tom Levy, y publicado en 2002, ha permitido una gran difusión de sus ideas y que, tanto los profesionales, como el público en general, tomen conciencia de los peligros de las endodoncias. Pero también ha tenido su «lado oscuro», ya que han sido numerosas las críticas que ha sufrido, sobre todo de otros colegas. Incluso sufrió una investigación de la Junta Dental del Estado de Nueva York por «extracción negligente» y «violación ética», estaban dispuestos a revocar la licencia médica del Dr. Kulacz. Una vez más la historia se repite: «la hienas de los intereses comerciales atacan cuando se ven acorraladas por las evidencias científicas». Su caso llegó a los tribunales, incluso a pesar de la mediación de la senadora Hillary Clinton, tanto la Junta Dental como la OPD solo pretendían hacer callar y desprestigiar al Dr. Kulacz. En su libro El diente tóxico, el Dr. Kulacz detalla todo el proceso.

¿Qué es lo que realmente ocurre?

Una endodoncia no es más que «un diente muerto», que puede convertirse en una auténtica incubadora de bacterias altamente tóxicas, que pueden causar numerosas enfermedades, desde problemas cardíacos hasta cáncer, inclusive varios años después de haberse practicado.

Debido a que el conducto radicular de los dientes ya no tiene un suministro de sangre, las bacterias que quedan dentro de todos los dientes con endodoncia están «ocultas» del sistema inmunológico. Para empeorar las cosas, el conducto radicular del diente se infecta más con el tiempo debido a la afluencia de bacterias del tejido de la encía que rodea al diente.

Otras investigaciones han demostrado que las bacterias patógenas de conductos radiculares infectados destruyen o matan a los leucocitos cuya función es precisamente eliminarlas, por lo que el hueso que rodea a la mandíbula podría albergar dicha infección crónica.

Entonces, ¿esto significa que se deben extraer todos los conductos radiculares de los dientes? No, dice el Dr. Kulac: «No podemos ser tan cerrados de mente al ignorar la odontología convencional o la medicina convencional sólo porque no creemos en una parte de ella. Decir simplemente que vamos a extraer todos los conductos radiculares de los dientes y vamos a curar todas las enfermedades no es válido. Eso es tan malo como decir que los conductos radiculares de los dientes no podrían causar ningún problema. Tenemos que encontrar el equilibrio... tenemos que evaluar objetivamente y luego llegar a una conclusión razonable y un protocolo sobre qué hacer con estos conductos radiculares».

Existen varias alternativas de tratamiento como son las terapias con ozono, las dentaduras removibles o los implantes dentales. El Dr. Kulacz prefiere los implantes de circonio, ya que no tienen iones metálicos que se encuentran en los implantes de titanio. Sin embargo, si se coloca un implante en el hueso donde previamente se realizó un tratamiento de endodoncia y el hueso no se limpió lo suficiente cuando se extrajo el diente, entonces el hueso aún podría estar infectado. «Es por esto que no soy partidario de la colocación inmediata de un implante dental después de una endodoncia, comenta el Dr. Kulacz, prefiero esperar a los resultados de los cultivos y la biopsia, así como la curación adecuada del hueso».

Más información

The Toxic Tooth: How a Root Canal Could Be Making You Sick
Consumers for Dental Choice
Dental Amalgam Mercury Solutions(DAMS)
Holistic Dental Association
International Academy of Biological Dentistry & Medicine (IABDM)
International Academy of Oral Medicine and Toxicology (IAOMT)
International Association of Mercury Safe Dentists
Talk International